Thursday, February 20, 2020

¿A Solsiret la mató una feminista? El silencio de los grandes medios


Solsiret Rodríguez Aybar era una joven madre de dos pequeños, estudiante de sociología y, según diversos medios que siguen el trágico caso, activista feminista en Perú.

El diario de izquierda La República publicó este jueves un artículo en el que se informa que Andrea Aguirre Concha, asesina confesa de la joven, la mató y junto con su pareja, Kevin Villanueva, descuartizaron el cuerpo de la joven desaparecida en 2016.

Kevin Villanueva es hermano gemelo de Brian Villanueva, la pareja de Solsiret.

“Según contó Rosario Aybar, la madre de Solsiret Rodríguez, la asesina confesa le ha dicho a la Policía que la muerte de Solsiret se produjo cuando cayó desde el cuarto piso en medio de una discusión con ella y Kevin Villanueva. La estrategia de los responsables sería decir que todo fue accidental”, precisa La República.

Lo que La República y casi todos los medios seculares parecen callar es que Andrea Aguirre Concha sería activista de un colectivo feminista que se congregó con otros más en un plantón ayer ante una sede de la policía en el centro de Lima.

En el plantón nadie parece haber recordado la filiación de Aguirre Concha o al menos parecen haber callado. Solo disturbios y el clásico estribillo del “violador eres tú”.

Los grandes medios se refieren a Aguirre Concha como “la pareja del cuñado”, como si quisieran “ocultar” el hecho de que es mujer y, tal vez, de que sería feminista.


“Andrea Aguirre no era feminista, pero si lo hubiera sido, porque para serlo no se necesitan cartones, solo sentirlo e intentar cambiar la forma en que has llevado tu vida, tampoco quita nada a un movimiento que intenta transformar el mundo desde la raíz y que lo está logrando, porque una excepción no hace la regla”, escribe Ferrari, activista feminista que en 2017 fue denunciada por agresión por dos de sus exparejas, como señala otro sitio de izquierda, Utero.pe.

Además y como para terminar de redondear la cosa con las mujeres que de alguna manera se han visto involucradas en este caso, la Oficina Desconcentrada de Control Interno del Callao abrió una “investigación preliminar por las presuntas inconductas funcionales en la investigación de la desaparición” de Solsiret.

Según señala RPP Noticias, la investigación se abrió contra “Lucila Aliaga Gamarra y María Quicaño Bautista, por su actuación como fiscales provinciales de la Quinta Fiscalía Provincial Penal Corporativa del Callao, por presuntas inconductas funcionales en la investigación de la desaparición de Solsiret Rodríguez”.

Esta mañana, en el programa de noticias de América Televisión (puedes verlo desde el minuto 17), la abogada de la familia de Solsiret, Ivonne Macassi, dijo que “había un permanente cuestionamiento a las actividades realizadas por Solsiret. La madre de Solsiret señalaba que había un cuestionamiento al modo de vida de Solsiret. ¿Cuál es ese modo de vida? Era estudiante, estudiaba en una universidad pública sociología, tenía sus niños por los cuales velaba también, era activista por los derechos de las mujeres”.

“Entonces frente a lo que ellas consideraban, estas personas, lo que debía o no ser una mujer, a la edad que ella tiene, obviamente no entraba dentro de los cánones de lo que ella debía ser. Entonces era permanentemente hostilizada por ellas”, agregó la abogada.

¿Quiénes son ellas además de Andrea Concha Aguirre? No lo sabemos con precisión porque la abogada no lo dijo en la entrevista y los periodistas tampoco le preguntaron. Lo que es claro es que ellas, las mujeres a las que se refiere la jurista, no veían bien que Solsiret fuera madre, estudiante y activista por los derechos de las mujeres.

¿Les suena conocido? ¿Suena a feministas?

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LA AMENAZA DEL FEMINISMO RADICAL: CÓMO HACERLE FRENTE


Monday, February 17, 2020

Querida Amazonia: El Papa Francisco y el celibato


Papa Francisco: Foto:
Gabriel Andrés Trujillo Escobedo (CC BY-SA 2.0)
Quiero compartirles algunas reflexiones sobre la exhortación apostólica del Papa Francisco titulada “Querida Amazonia”, en la que el Santo Padre ofrece su profunda mirada sobre la misión de la Iglesia en esta parte del mundo, luego del Sínodo de Obispos realizado en Roma en octubre de 2019, un evento que pude cubrir de principio a fin, incluso desde algunos días antes del mismo.

Creo que es importante recordar algunos datos o hitos del evento que reunió a obispos de nueve países amazónicos, representantes del Vaticano, así como prelados y expertos de otras partes del mundo y, por supuesto, el Papa.

Las reflexiones de los obispos se tradujeron en un texto o documento final donde se hizo algunas propuestas al Pontífice. Probablemente las más controvertidas y las que coparon el interés de la prensa y los fieles católicos de todo el mundo fueron estos tres: la posibilidad de ordenar hombres casados (viri probati u hombres de probada virtud) como sacerdotes, la posibilidad de tener diaconisas en la Iglesia y la creación de un rito amazónico.

El apoyo de los obispos a estos tres temas fue grande, pero también fueron las propuestas que más votos en contra tuvieron. Aquí les ofrezco las cifras: en el caso de los sacerdotes casados hubo 128 votos a favor con 41 en contra, el estudio de las diaconisas tuvo 137 votos a favor y 30 en contra; mientras que la creación de un rito amazónico tuvo 140 votos a favor y 29 en contra.

Más de uno, especialmente los que son considerados de la “izquierda” eclesial (uso el término para intentar explicar mejor el tema, aunque las categorías de la Iglesia no son políticas) esperaban que el Papa aprobara estos temas. ¿Y qué pasó? Nada.

El Papa escribió una exhortación muy bonita, muy clara, en la que comparte sus sueños para la Amazonía y en donde ni siquiera menciona alguno de los tres temas, aunque presentó oficialmente y pidió que se lea, el documento final que los obispos le presentaron.

Sin embargo y con mucha claridad, dos cardenales: Baldisseri, que el Secretario del Sínodo de los Obispos; y Czerny; ambos importantes hombres en el Vaticano; y el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, hicieron una muy clara precisión: el documento final de los obispos NO es magisterio mientras que la exhortación apostólica o documento del Papa Francisco SÍ lo es.

En su exhortación, el Santo Padre no menciona los temas controvertidos sugeridos por la mayoría de obispos del Sínodo pero parece referirse a ellos indirectamente cuando recuerda la importancia del celibato, que los sacerdotes varones son los únicos que celebran Misa y los obispos deben renovar su pastoral vocacional en la Amazonia para que haya más presbíteros; y cuando advierte que la mujer no se puede “clericalizar”, sino que su aporte debe darse recordando que sin ella “se derrumba” la Iglesia.

Al respecto de estos temas y los demás de la exhortación, este lunes 17 de febrero ACI Prensa publicó un excelente artículo sobre “Querida Amazonia”, escrito por el Cardenal Jorge Urosa Savino, un sabio hombre que la Iglesia de Venezuela le dio al mundo y que  tiene un análisis muy interesante y agudo de las reflexiones de octubre y, ahora, de la exhortación del Papa Francisco.

El Cardenal Urosa escribe, por ejemplo, que el reto más importante de la Iglesia en la Amazonía es “evangelizar e inculturizar el Evangelio y la Iglesia en esos pueblos, respetando sus culturas” y hace la siguiente pregunta:

 “¿Por qué, en otras épocas la evangelización de América Latina transformó y convirtió a pueblos enteros, y produjo vocaciones en los pueblos indígenas y no ahora? Es una pregunta que con humildad y valentía debemos plantearnos los obispos de las Iglesias particulares amazónicas”.

El Cardenal también explica que el Papa Francisco reconoce en el texto que “ordenar sacerdotes a buenos hombres casados no es necesario. Hay otros caminos”.

El Arzobispo expresa su sorpresa por ver “algunos obispos y sacerdotes que opinan que la discusión y propuesta de los sacerdotes casados y las diaconisas, siguen en pie; que el silencio del Papa deja el asunto abierto. Es decir, no importa lo que haya dicho el Papa, ni que haya expresamente omitido acoger esas propuestas del Sínodo”.

“Esa es una actitud extraña, y poco prudente. Se plantea así mantener sobre la vida sacerdotal del clero diocesano una incertidumbre, inseguridad y controversia nociva, inclusive en regiones muy distantes de la Amazonia y sin la razón de la carencia de vocaciones”, advirtió.

El Cardenal Urosa tiene las cosas claras y ciertamente está en consonancia con el Santo Padre: el celibato se mantiene en la Iglesia, no hay diaconisas ni rito amazónico y, si hace falta sacerdotes en la Amazonia, los obispos tienen que mejorar su pastoral vocacional para que el Señor envíe más obreros a su mies.

El reto no es fácil pero allí está, y se necesita que los obispos y los laicos involucrados estén a la altura.

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LA “CONTROVERSIA” DEL LIBRO DE BENEDICTO XVI Y EL CARDENAL SARAH SOBRE EL CELIBATO


Tuesday, January 21, 2020

La “controversia” del libro de Benedicto XVI y el Cardenal Sarah sobre el celibato

Hace unos días se lanzó en Francia el libro titulado “Desde lo más profundo de nuestros corazones” (Des profondeurs de nos cœurs), escrito por el Cardenal africano Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y el Papa Emérito Benedicto XVI.

La “controversia” comenzó cuando algunos periodistas que trabajan en el Vaticano, citando una fuente anónima, indicaron que Benedicto XVI no había escrito “a 4 manos” el libro con el Cardenal Sarah, lo que suscitó una ola de ataques contra el Purpurado africano que se destaca por su clara doctrina y su gran amor a la Iglesia Católica.

El Cardenal se defendió mostrando algunas cartas que intercambió con el Papa Emérito y con eso, podríamos decir que se cerró el primer capítulo de la “controversia”.

El segundo capítulo comenzó con el pedido del secretario de Benedicto XVI y prefecto de la Casa Pontificia, el Arzobispo alemán Georg Gänswein, para retirar el nombre del Papa Emérito como coautor del libro.

El Cardenal publicó un tuit en el que decía estar de acuerdo con cambiar la autoría para indicar que el libro es suyo y cuenta "con la colaboración de Benedicto XVI".

Por su parte, la editorial del libro en inglés, Ignatius Press, dirigida por el sacerdote Joseph Fessio, un jesuita valiente que tiene las cosas claras y cuya casa editora posee los derechos en ese idioma sobre los escritos de Benedicto XVI, dijo que no iba a cambiar nada porque no había ningún malentendido ni problema y que el libro se publicaba como estaba, considerando al Cardenal Sarah y al Papa Emérito como coautores.

Con todo el revuelo causado, el Cardenal Sarah fue a encontrarse con Benedicto XVI y, al salir de la reunión, precisó que no hubo malentendido con el Papa Emérito y que todo estaba claro entre ambos, especialmente lo escrito por cada uno en el libro en el que nada de su contenido ha sido modificado.

He escrito “controversia” así, entre comillas, porque creo que nunca existió. Lo que sí parece haber existido es un intento mediático por confundir a las personas y generar la percepción de que existe una oposición, que no hay, entre el Cardenal Sarah y Benedicto XVI contra el Papa Francisco, como si estuvieran “enfrentados”, cuando no lo están.

Ciertamente el Cardenal escogió un momento interesante para publicar el libro sobre el celibato, considerando la próxima publicación de la exhortación apostólica postsinodal del Sínodo sobre la Amazonía realizado del 7 al 27 de octubre de 2019 en el Vaticano.

Los participantes del Sínodo hicieron tres propuestas controvertidas en el documento final, que no es un documento pontificio: la posibilidad de ordenar hombres casados, los llamados viri probati u hombres de probada virtud; la posibilidad de tener diaconisas en la Iglesia; y la posibilidad de crear un rito amazónico.

Tres propuestas que tuvieron la mayor oposición a la hora de la votación del documento final.

Más de uno ha interpretado el momento de la publicación del libro como un intento de oponerse al Papa Francisco. De ser así, ¿podrían decir lo mismo del Cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos y fiel servidor de Francisco, que durante el Sínodo publicó el libro “Sacerdotes, amigos del esposo”?

¿Podrían decir algo similar sobre los distintos obispos de la Amazonía que se manifestaron a favor del celibato durante el Sínodo? Yo creo que no.


No me cabe la menor duda que “Desde lo más profundo de nuestros corazones” es un libro que valdrá la pena leer. Digo valdrá porque aún no lo he leído. 

El Cardenal Sarah y el Papa Emérito Benedicto XVI no son enemigos del Papa Francisco, no están en su contra, antes bien lo respetan y lo obedecen como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica que es.

Si desea comprar el libro en inglés puede ingresar aquí https://www.ignatius.com/From-the-Depths-of-Our-Hearts-P3550.aspx o aquí https://www.amazon.com/Depths-Our-Hearts-Priesthood-Celibacy/dp/1621644146

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¿POR QUÉ CASARSE POR LA IGLESIA?


Wednesday, January 15, 2020

Memorias de la devastación: El terremoto de Haití

En enero de 2010 viajé a Puerto Príncipe en Haití para ayudar a hacer un video que permitiría luego recaudar fondos para la reconstrucción de la Iglesia en el país más pobre de América.

Aún al recordar lo que pasé me estremezco un poco. No fue fácil y siempre pude ver la mano de Dios acompañándonos, a mí y al camarógrafo con quien emprendimos la travesía que nos hizo ir de Lima a Santo Domingo, desde donde luego tomamos el bus para la capital haitiana.

Llegamos de noche. Todo estaba oscuro, no había energía eléctrica. Se podían ver muchos grupos de gente en las calles, con velas, cocinando lo poco que tenían, tomando la poca agua que les quedaba. Pero sobre todo, se les podía ver caminando. Cientos de personas caminando hacia cualquier lugar, con rumbo indefinido.

La zona por donde entramos no estaba muy destruida. De trecho en trecho se podían ver casas derrumbadas, hoteles caídos, escombros imposibles de identificar, se veía desolación y mucha pero mucha pobreza.

Esa primera noche pudimos dormir en uno de los buses de Caribe Tours que llegó a Puerto Príncipe. La idea original era ir a un hotel, pero no había taxis y no sabíamos dónde quedaba nada. 

Gracias a los conductores del bus nos pudimos quedar allí, en la terminal, y pudimos tener una cena decente que incluyó coca cola, algo que atesoramos mucho, luego, cuando seguíamos viendo a la gente sin nada.

A las 6 de la mañana del 16 de enero y luego de haber encomendado en mis oraciones a mi papá que ese día cumple años, partimos en búsqueda de la nunciatura apostólica para entrevistar a Monseñor Bernardito Auza, que ahora sirve como Nuncio Apostólico en España.

En la nunciatura una joven dominicana nos acogió y nos hizo pasar. Desde allí pudimos ver toda la ciudad. Desde esa colina se podía escuchar los gritos de dolor de la gente, las casas derrumbadas, los campamentos donde cientos o miles de personas se habían acomodado porque ya no tenían donde vivir.

El nuncio nos recibió y nos concedió una entrevista extensa, larga, profunda, llena de emociones. Nos contó cómo había fallecido el Arzobispo de Puerto Príncipe, Monseñor Serge Miot, cómo los seminarios estaban en ruinas, que la Iglesia del Sagrado Corazón, la más hermosa de Haití, estaba destruida, nos contó también que, de la Catedral, quedaban solo escombros, que hacía falta ayuda para demasiada gente y que no se daban abasto con lo que tenían.

Luego de la nunciatura fuimos al seminario. Mientras bajábamos pudimos ver una zona en la que casas de gente pobre habían resistido. El chofer de la camioneta que nos llevó nos explicó que esa montaña era de roca y por eso no se veía la destrucción que vimos luego en otros lados de la ciudad.

En el seminario un sacerdote sobreviviente nos contó cómo escapó, por poco, de morir y cómo, bajo los escombros, estaban todavía los restos de varios seminaristas. No podían sacarlos porque no tenían cómo y no podían hacer nada al respecto.

En medio de lo que quedaba del seminario nos sorprendió una réplica. Se me quedaron grabadas las caras de desesperación de los sacerdotes y los seminaristas que estaban en ese momento con nosotros. Huyeron todos despavoridos temiendo lo peor, y lo peor de todo es que si algo hubiera caído, tal vez a alguno le hubiera pasado algo.

Después nos dirigimos a la iglesia del Sagrado Corazón. Unas cuadras antes de llegar al templo, vi a un policía delante de una camioneta. No me había percatado que tenía a tres muchachos esposados en la tolva de la misma y no vi, sino hasta después, un camión con la fuerza de seguridad de la ONU. 

Al llegar a la esquina de esa cuadra vi a un muchacho de no más de 20 años con un rifle. Cuando lo vi disparar, a unos cinco metros de donde yo estaba, corrí y le dije al camarógrafo que hiciera lo mismo. El tráfico paró, alguien contestó desde dentro de una casa con otro balazo. Todo fue muy rápido y, afortunadamente, no nos pasó nada.

Después de grabar las tomas en la iglesia del Sagrado Corazón, teníamos que hacer lo mismo con la Catedral. En el camino vimos varios muertos tirados en la calle, vimos dos grifos en donde la lucha por algo de combustible era muy violenta.

En la catedral pudimos ver algo interesante. Este templo y el del Sagrado Corazón tienen un Cristo muy parecido en la parte externa, que en ambos casos se mantuvo en pie, prácticamente intactos. Algo de esperanza me nació cuando vi eso.

Después de filmar las ruinas de la catedral y después de preguntar cómo regresar a Petionville, la zona de la nunciatura, apareció una camioneta con tres haitianos. Uno de ellos nos preguntó si éramos periodistas y ofreció llevarnos. “No voy directamente para allá, voy a dar unas vueltas antes y luego los dejo”, nos dijo. Así íbamos a tener así imágenes de la zona más destruida y peligrosa.

Lo que vimos fue tal vez una de las cosas más duras. Cientos, miles de personas caminando hacia ningún lugar. Gente enfrentándose con lo que tenían: palos, piedras, escombros, por algo de comer. Si alguien encontraba algo, caían encima otros y se lo llevaba el más fuerte. Caos por todos lados. Nadie ayudaba a nadie. La perfecta ley de la jungla.

Salí de esa zona con el corazón estrujado. Demasiado dolor para tan poco tiempo, demasiado pesar y desesperanza.

Luego, en uno de los campamentos donde la gente dormía, conversamos con un señor de unos 40 años que nos dijo “mi situación es muy mala, no tengo casa, no tengo trabajo, no tengo comida para mí ni para mis hijos”, mientras un joven nos recordaba que la pobreza en Haití es total.

El regreso a Santo Domingo no fue menos complicado pero llegamos bien y sin problemas. Allí pudimos entrevistar al ahora Arzobispo Emérito, Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, que nos dijo una frase que se me quedó grabada y que me gustaría todos adoptásemos, no solo ante esta tragedia sino ante cualquier otra o ante cualquier necesidad de un hermano nuestro. “¿Qué nos toca hacer ahora? Solidaridad”.

Diez años después aún hay mucho por hacer. Si podemos hacer algo concreto, hagámoslo. Si no podemos hacer algo por Haití, hagamos algo por quien tengamos cerca y necesite ayuda. No seamos indiferentes al dolor humano, al sufrimiento del que está a nuestro lado.

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HISTORIA DE UN MATRIMONIO


Monday, January 6, 2020

Historia de un matrimonio

Vi la película con mi esposa y debo decir que me pareció interesante, bien actuada. Creo que vale la pena un comentario.

Para comenzar, creo que la película debería llamarse historia de un divorcio. En esta cinta, Adam Driver (que también es Kylo Ren en la última entrega de Star Wars) y Scarlett Johansson (la viuda negra o black widow de los Avengers) muestran la dolorosa realidad de una pareja que decide divorciarse.

Creo que no es un spoiler describir la primera escena. La película comienza con la lectura de las cualidades de ambos. Él lee las de ella y ella las de él. Mientras se oye a los dos describiendo lo buena persona que es el otro, se ve distintas imágenes de la realidad cotidiana de los dos: lo que hacen, sus trabajos, su dedicación, se ve un poco de todo.

No parece el inicio de una película triste, intensa, dura y por momentos cruda en el sentido de la realidad compleja por la que atraviesa una pareja que decide, a pesar de todo, terminar con su matrimonio.

En pocas palabras, la película termina siendo una especie de manual de lo que NO se debe hacer en el matrimonio, de los pasos a seguir para acabar con uno que no es necesariamente malo, que no parece ser complejo, parece ser un matrimonio como cualquier otro, pero en este caso parece no haber una opción por el perdón.


Sin eso creo que nos perdemos de mucho y generamos una serie de vicios como el de acumular tensiones y resentimientos no resueltos que pueden terminar estallando para dar paso a la ruptura, el desamor, la distancia, la “guerra fría”, como la llama con mucha propiedad nuestro querido Papa Francisco.

Esto del perdón es particularmente necesario, tal vez más que antes en el matrimonio, considerando que ahora de los que se casan, muchos lo hacen con la idea del divorcio ante las dificultades. Poco a poco se ha ido debilitando el espíritu de lucha y se ha ido instaurando esa “cultura del descarte”, de la que también habla el Papa, que tira todo a la basura como si fuera descartable.

Vale la pena ver Historia de un matrimonio, en pareja y dialogar, ver qué cosas podría uno tener de eso que muestra la cinta. Puede servir también para el diálogo entre parejas, y también para aconsejar a aquellas que pasan por dificultades o aquellas en las que ha habido una infidelidad.

Sería interesante, por ejemplo, ver una historia alterna con lo que habría ocurrido si Nicoler Barber (Scarlet Johansson) leía ante el psicólogo o terapeuta de parejas, al comienzo de la cinta, la lista de cualidades de Charlie Barber (Adam Driver). Con eso se puede hacer otra película, fácil.

Un criterio que sí creo es dañino en la cinta es creer que el divorcio puede ser del todo “amigable” o que puede resultar, al final de cuentas, una buena opción. No lo creo.

El 25 de marzo de 2017, ante unas 50 mil personas en Milán, el Santo Padre dijo que “los niños nos ven y no se imaginan la angustia del niño cuando los padres se pelean, ellos sufren. Y cuando los padres se separan, la cuenta la pagan ellos”. “No se olviden, cuando ustedes pelean, los niños sufren y no crecen en la fe”, agregó.

Los niños, continuó el Papa, “conocen nuestras alegrías, nuestras tristezas y preocupaciones. Logran captar todo y, dado que son muy intuitivos, sacan sus conclusiones y sus enseñanzas”.

“Saben cuándo hacemos trampa y cuándo no. Lo saben. Por ello, una de las primeras cosas que les diré es: cuídenlos, cuiden sus corazones, su alegría y su esperanza. Los ‘ojitos’ de vuestros hijos memorizan y leen con el corazón”.

Si tú te has divorciado o separado y crees que ya no hay vuelta atrás, creo que sí debes pedir perdón por tus faltas al otro. Tal vez podría ser el inicio del reencuentro, quién sabe. Tal vez ese acercamiento es lo que hace falta para reconstruirlo todo. Hazlo, no tengas miedo. Lo peor que puede pasar es que no resulte.

Si atraviesas por dificultades, busca gente prudente y confiable que te ayude a luchar por tu matrimonio.

Si te va bien en el matrimonio, sigue construyéndolo optando cada día por tu esposo o esposa, apostando cotidianamente por él o ella. Vale la pena. Y si puedes, ayuda a otros a pelear por su matrimonio.

El mundo de hoy necesita matrimonios santos que hagan familias santas, que brillen en medio de la oscuridad, que le recuerden a todos que el amor para siempre es posible, real y vale cien por ciento la pena.

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NOS URGE APRENDER A PERDONAR Y A PEDIR PERDÓN