Monday, September 9, 2019

Asia Bibi: Estuvo encarcelada 10 años y se mantuvo firme en la fe

En el primer video que ha grabado y en el que solo se le puede escuchar, Asia Bibi, la madre católica que estuvo diez años presa esperando una condena a muerte injusta que gracias a Dios nunca llegó, nos ha dejado un mensaje muy fuerte lleno de valor y esperanza.


¿Fuerte no? Asia Bibi no dudó nunca. La acusaron falsamente de haber blasfemado contra Mahoma en Pakistán, un país mayoritariamente musulmán. La encerraron y la dejaron diez años esperando su ejecución. En el camino los extremistas islámicos mataron a dos de sus defensores.

A Shabbaz Bhatti, católico y ministro de minorías religiosas, lo acribillaron a la salida de su casa. Varios miembros de Al Qaeda lo asesinaron a quemarropa. ¿Su delito? Haberse manifestado públicamente a favor de la libertad de Asia.

A Salman Taseer, gobernador del estado de Punjab, lo mataron por algo similar. ¿Su delito? Cuestionar la ley de blasfemia cuyas penas incluyen la condena a muerte. A él lo mató uno de sus guardaespaldas que era musulmán.

Asia Bibi sabe perfectamente de lo que habla. Y es más clara todavía “Fui una prisionera condenada a muerte. Me acusaron de blasfemia pero se me dio la libertad a través de Jesús y nunca dejé que mi fe se debilitara”.

En nuestros países de habla hispana no se mata a la gente por ser cristiano o proclamarse católico públicamente. Pero ciertamente puede haber persecución, no con la espada, sino con la reputación. Y tenemos que resistir.

En algunos casos nos podrá costar el empleo, como dijo el domingo el sacerdote jesuita a la que Misa que fui; y ese es un tipo de heroísmo al que tenemos que estar dispuestos.

Ojo, no digo que se peleen por alguna diferencia de fe y renuncien de inmediato. Digo que a veces una situación podría llevar a algo así. Y eso Dios lo ve, Dios lo reconoce y lo abraza aunque parezca que nos quedemos solos. “Si Dios está conmigo, ¿quién contra mí?”.

Nos han tocado tiempos difíciles. Y si es así es porque podemos hacerles frente. No perdamos la fe, no perdamos la esperanza. Caminemos siempre con la frente en alto hacia adelante. ¡Cristo ya venció por nosotros!

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¿POR QUÉ NOS HA TOCADO VIVIR ESTE TIEMPO?


Sunday, September 1, 2019

El Papa Francisco anuncia 13 nuevos cardenales ¿Por qué esto es importante?


El 1 de septiembre, durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro al que llegó con retraso porque se quedó encerrado en un ascensor durante 25 minutos, el Papa Francisco anunció la creación de 13 nuevos cardenales el próximo domingo 5 de octubre.

Esto resulta importante para la Iglesia porque 10 de ellos, por tener menos de 80 años, podrán participar en un eventual cónclave para elegir al próximo Papa. Los otros tres serán creados cardenales en agradecimiento por su servicio al pueblo de Dios.

De estos 10 nuevos cardenales dos son latinoamericanos: el guatemalteco Álvaro Ramazzini y el cubano Juan de la Caridad García Rodríguez, Arzobispo de La Habana. Con la muerte del Cardenal Jaime Ortega y Alamino el pasado 26 de julio, Cuba había perdido su lugar en el Colegio Cardenalicio, puesto que recupera ahora con Mons. García.

Otros dos de los nuevos cardenales son los españoles Miguel Ángel Ayuso Guixot, Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso en el Vaticano y Cristóbal López Romero, Arzobispo de Rabat en Marruecos, país que el Papa Francisco visitó a finales del mes de marzo de este 2019.

De Europa son Jean-Claude Höllerich, (Luxemburgo), José Tolentino Mendoça, portugués que sirve como Bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, el italiano Matteo Zuppi, y el sacerdote jesuita Michael Czerny (checo-canadiense), Subsecretario de la Sección Migrantes del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral en el Vaticano.

El P. Czerny es el único de los nuevos cardenales que no es obispo. Y sí, el Papa puede crear cardenal a un sacerdote que no es obispo porque las normas de la Iglesia lo permiten. De hecho ya existe uno así, el Cardenal Ernest Simoni, creado también por el Papa Francisco en 2016.

Los otros dos nuevos cardenales que serán creados en octubre y que podrán participar en un eventual cónclave para elegir al sucesor del Papa Francisco cuando este fallezca o renuncie (si decide hacerlo como lo hizo Benedicto XVI en 2013) son el africano Fridolin Ambongo Besungu, de la República Democrática Del Congo; y el indonesio Ignatius Suharyo Hardjoatmodjo, Arzobispo de Jakarta.

Los tres nuevos cardenales que no podrán participar en un eventual cónclave, por ser mayores de 80 años, son Michael Louis Fitzgerald, (inglés que sirvió en Túnez y Egipto, África; y en el Vaticano); Sigitas Tamkevicius (Lituania); y Eugenio dal Corso (Angola).

El Papa elige libremente quiénes serán los próximos cardenales. En efecto, el Código de Derecho Canónico señala en el canon 351 que “para ser promovidos a Cardenales, el Romano Pontífice elige libremente entre aquellos varones que hayan recibido al menos el presbiterado y que destaquen notablemente por su doctrina, costumbres, piedad y prudencia en la gestión de asuntos”.

¿Y qué hacen los cardenales? De manera breve se puede decir que ayudan estrechamente al Papa en el gobierno y el servicio a la Iglesia, es decir, de todos los bautizados.

El canon 353 establece que “los Cardenales ayudan todos ellos colegialmente al Pastor supremo de la Iglesia, sobre todo en los Consistorios, en los que se reúnen por mandato del Romano Pontífice y bajo su presidencia”.

Un consistorio es una reunión de cardenales como la que habrá el 5 de octubre, presidida por el Pontífice. Otro dato importante es que el Papa “crea” cardenales. No los nombra ni los designa. El verbo preciso para la acción que realiza el Santo Padre para darle nuevos cardenales a la Iglesia es “crear”.

Oremos por los 13 nuevos cardenales que tendrá la Iglesia desde el 5 de octubre, para que todos sean fieles servidores del Evangelio de Cristo.

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EL DIABLO SÍ EXISTE, AUNQUE EL SUPERIOR JESUITA LO NIEGUE


Sunday, August 25, 2019

El diablo sí existe, aunque el superior jesuita lo niegue

El diablo sí existe. El diablo, demonio, lucifer, satanás, satán, belcebú –elige el nombre que quieras, querido lector– existe y actúa en la vida del hombre buscando condenarlo para toda la eternidad.

No es un ser con cuernos y cola, de hecho no tiene cuerpo porque es un ser espiritual. Sin embargo su existencia es innegable y es parte de lo que creemos los que somos católicos.

No lo digo yo. El Catecismo de la Iglesia Católica lo señala claramente en el numeral 391 en el que dice que es “un ángel caído” aunque “primero fue un ángel bueno, creado por Dios”. Sin embargo el numeral 395 indica que “el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios”.

La Biblia también se refiere al diablo o demonio en muchas ocasiones. Así como lo dicen los padres de la Iglesia y los grandes santos; varios de los cuales lo sufrieron de manera “tangible” como el Cura de Ars que era acosado por él. Su existencia también la afirma hasta el cansancio nuestro querido Papa Francisco, que también es sacerdote jesuita.

Sorprende entonces y simplemente no se entiende que el Superior General de los Jesuitas, el sacerdote venezolano Arturo Sosa Abascal, haya vuelto a negar la existencia del diablo. Lo hizo el 21 de agosto en un evento en Italia en el que señaló que “el diablo existe como una realidad simbólica” y “no como una realidad personal”.

Ya lo había hecho en el año 2017 cuando declaró al diario español El Mundo que “hemos hecho figuras simbólicas, como el diablo, para expresar el mal”.

Francamente no sé por qué lo dice, pero ciertamente está en un error. Y nuevamente, no lo digo yo. Se lo ha dicho con claridad la Asociación Internacional de Exorcistas, institución que fundó y alentó el gran exorcista Gabriele Amorth, fallecido en 2016.

La Asociación señala que las últimas afirmaciones del P. Sosa son “graves” y “desorientadas” ya que “la existencia real del diablo, cual sujeto personal que piensa y actúa y que hizo la elección de rebelarse a Dios, es una verdad de fe que forma parte desde siempre de la doctrina cristiana”.

El P. Amorth, que realizó miles de exorcismos durante su vida, dijo en una entrevista con TV2000 que se difundió luego de su fallecimiento, que “el diablo existe, es el enemigo número uno de Dios. Dios quiere llevar a todos al paraíso y el diablo quiere llevar a todos al infierno”.

En esa entrevista el P. Amorth también expresó su deseo de que la frase “‘Con Cristo o con Satanás’, sin posibilidad de términos medios, quede impresa en cuantos han tenido la paciencia de escucharme”.

Creo que sería bueno que alguien le haga llegar este video al P. Sosa o a cualquiera que niegue o dude de la existencia del diablo. Ciertamente les haría mucho bien.

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LA PRIMERA COMUNIÓN (POR FAVOR, QUE NO SEA LA ÚLTIMA)



Monday, August 19, 2019

La Primera Comunión (Por favor, que no sea la última)

Dentro de unos días mi hijo mayor hará la Primera Comunión. He podido ver, domingo a domingo, cómo va creciendo en él la ilusión aunque a veces la Misa lo aburra. Tiene 9 años y es algo impaciente, lo comprendo perfectamente. 

Lo comprendo además porque a veces yo también me aburro. Y sí, sé que no debería pero me pasa. Es una de mis luchas semanales, cotidianas.

Sin embargo, veo con toda claridad la ilusión y la emoción en mi pequeño que en unos días tendrá la maravillosa experiencia de unirse por completo a Dios, de poder recibirle totalmente en su corazón.

Cuando era más pequeño, yo le cantaba una canción que ahora le canto al menor y que aprendí de un buen amigo. “Jesusito de mi vida eres niño como yo / y por eso yo te quiero con todo mi corazón / tómalo, tómalo, tuyo es y mío no (bis)”. Ahora ese canto resuena mucho en mi interior cuando veo que mi hijo podrá encontrarse tan de cerca con el Señor.

Y pienso muchas cosas. Pienso en lo importante que se hace que vayamos siempre a Misa y que no pongamos excusas… Cristo cuando se entregó en la cruz no puso ninguna.

Pienso también en lo importante que es que mi hijo me vea comulgar y, sobre todo, que vea cuando me confieso, acercándome a Dios arrepentido y buscando nuevamente restaurar la amistad con Él. 

Pienso en lo triste y complejo que es que cada vez más gente ahora haya perdido la conciencia del pecado y con ello la necesidad de confesarse. Las colas para la confesión son cortas y las de la comunión son larguísimas. No suma eso, no parece estar bien.

También pienso en aquellos padres y madres que creen que con la Primera Comunión “terminó todo”. Pues no. Tal vez terminó la catequesis específica para recibir este sacramento, pero el camino de la fe no ha terminado. 

Digamos que ha llegado a uno de sus hitos y en adelante tiene que crecer siempre. No puede estancarse, no puede detenerse. La fe tiene que crecer para que crezca la esperanza y sobre todo, el amor a Dios.

Ese amor que transforma el corazón, la propia vida y la vida en común con los demás. Yo quiero eso para mi hijo y haré (hago) lo que esté a mi alcance para lograrlo.

Si tienes hijos, no te olvides de cultivar en ellos la fe con la oración, los sacramentos como la Eucaristía y la Confesión; y la Misa dominical.

Y la mejor forma de hacerlo es con tu propio ejemplo. Que la Primera Comunión no sea la última. Nada más triste que eso.

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MI MEJOR LEGADO PARA MIS HIJOS

Monday, August 5, 2019

Madre solo hay una... y padre también


Desde hace varias semanas tenía la idea de compartir algunas reflexiones sobre mi experiencia al caminar por la calle con mi hijo menor de dos años en su coche. Lo había estado postergando por distintas razones pero ahora ya puedo compartir algunas cosas que espero ayuden a la reflexión.

Cuando caminamos él y yo por la calle vamos conversando, jugando, riéndonos. Él me dice las pocas palabras que sabe, sonríe, me mira con su mirada cómplice, me señala cosas, se echa la bendición cada vez que ve una cruz, me alegra el rato siendo él, me llena el corazón de alegría.

Y yo lo veo a él y a las personas que están alrededor. Las reacciones y las miradas son distintas. Casi podría decir que hay de todo: Están las señoras que sonríen, están las señoras jóvenes que me miran tristes, otras miran con cierta amargura o dolor, están los ancianos que se acercan y preguntan el nombre de mi pequeño y le hacen alguna mueca, están las jóvenes con cara de “a ver si haciendo esto aprendes lo que sufre una mujer cuando es madre”.

No sabría explicar exactamente cómo es esta última cara, pero podría casi jurarles que siento esa especie de “reproche” en sus rostros.

Me ha tocado también entrar a algún espacio público con mi hijo y las reacciones ante el ingreso son diversas: están los que nos dan el paso primero, están los que sonríen porque mi pequeño saluda a todo el mundo, están las señoras que me miran entristecidas, y también están las que me reprochan con la mirada y no me dan el paso porque ellas tienen que pasar primero.

Estas últimas siempre me dejan pensando. Si yo fuera una mujer con su hijo en coche, seguramente me dejarían pasar, pero creo que por ser hombre no tengo ese “derecho” o “privilegio” o deferencia, como quieran llamarlo.

Y aquí la reflexión. Creo que las mujeres que me miran tristes o con dolor, están así porque algún hombre las dejó solas con algún hijo o varios hijos. Y creo que los hombres que dejaron a esas mujeres son unos egoístas inmaduros que las pagarán tarde o temprano, en esta vida o en la otra. Pueden estar seguros de eso.

De las mujeres que me reprochan con la mirada, puedo decir que creo es porque el feminismo les ha corroído la mente y el corazón, les ha hecho creerse víctimas del “patriarcado” y merecedoras de la “venganza” en la que los hombres y no las mujeres son los “sometidos”. Nada más lejos de la realidad.

Yo le digo no al machismo y al feminismo. Hombres y mujeres tenemos los mismos derechos y deberes. 

Cada cual con los suyos propios: Las mujeres como madres cuando lo son, y los hombres siendo verdaderamente padres: cariñosos, entregados, preocupados, fuertes y el largo etcétera que requiere la paternidad.

El feminismo les ha hecho creer a las mujeres que pueden hacer todo lo que hace un hombre como si fueran iguales en capacidades y facultades. Y se olvidan que hay muchas cosas que solo pueden hacer ellas por ser mujeres y que los hombres no. Y son tantas y tan necesarias.

Y aquí no entro en estereotipos ni roles ni formas antiguas o nuevas. Simplemente creo que es importante repetir, hasta el cansancio si es necesario, lo obvio: que los hombres deben ser hombres plenamente; y las mujeres deben ser mujeres también plenamente.

Solo de esa forma la sociedad podrá ser lo que tiene que ser. 

Y la próxima vez que salga en coche con mi hijo, seguiremos caminando felices en medio de machismos y feminismos, en medio de todas las reacciones siendo felices entre tantos que necesitan, que anhelan o que esperan ver el testimonio de un padre que intenta todos los días ser de verdad papá de sus hijos.

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LA GUERRA CULTURAL